Ante
la conmemoración de la conquista de Granada y
su entrega a la corona de Castilla el 2 de enero de 1492 por
parte del Ayuntamiento de Granada (PP), desde Nación Andaluza
queremos manifestar:
1º
Esta “fiesta” se produce en un contexto de crecimiento de la
ultraderecha en el Estado español y el mundo al que ha contribuido
el Ayuntamiento de Granada citando -durante décadas- cada 2 de enero
en Granada en la plaza del Carmen a grupos neonazis y neofascistas
(Hogar Social, Democracia Nacional, Falange…). Los máximos
responsables han sido y son los alcaldes y alcaldesas del PP y PSOE
que encabezan estas celebraciones.
2º
Denunciamos el carácter reaccionario, antiandaluz e imperialista que
tienen los fastos de la Toma de Granada. En estos se exalta el fin
del poder soberano andalusí, del reino Nazarí de Granada, mediante
la invasión comandada por los reyes de Castilla y Aragón que
terminó el día 2 de enero de 1492 con la entrega de la ciudad.
3º Consideramos que
la celebración de este acontecimiento histórico ensalza
una visión colonial de Andalucía al volver a
representarnos nuevamente como pueblo conquistado. Consideramos que
la invasión del reino nazarí de Granada por parte de
los reyes llamados católicos constituyó un genocidio no contra
“moras”, sino contra granadinas, malagueñas, almerienses,
bastetanas…, de distintas creencias religiosas. Contra andaluzas en
definitiva perseguidas y expoliadas porque podían cuestionar el
dominio de la nobleza castellana.
4º Los
actos públicos promovidos por las instituciones no son simples
celebraciones de hechos históricos; representan el discurso de la
burguesía terrateniente que nos viene a recordar que somos
un pueblo conquistado y sometido. No se puede interpretar de
otra forma la celebración cada 2 de enero del incumplimiento de las
Capitulaciones, de la quema de libros, la persecución de cientos de
miles de granadinas, la usurpación de sus bienes, las deportaciones
forzosas...
5º
Desde Nación Andaluza venimos proponiendo la sustitución de
manera permanente y definitiva del 2 de enero como fiesta local
por el 26 de mayo, día del asesinato de Mariana Pineda ordenada por
los Borbones. Mariana Pineda es una heroína granadina que representa
la libertad y los derechos populares, es una figura reconocida por
todas las granadinas, cuenta con amplio consenso social y, además,
el 26 de mayo fue fiesta local durante la II República.
6º
Sólo
las granadinas y el Pueblo Trabajador Andaluz en su conjunto podrán
erradicar esta “fiesta” mediante la movilización y el rechazo
expreso a esta
celebración asistiendo
cada
2 de enero a
la Plaza del Carmen. Ninguna
repercusión en la denuncia de esta celebración tienen los
actos paralelos el día 2 de enero cuando por las calles de Granada
se pasean los representantes del Estado con el pendón de Castilla.
La confrontación popular con las festividades
del
Estado español es la manera más efectiva de concienciación y
denuncia. Sólo cabe la movilización y la respuesta de la Granada
obrera, verdiblanca y roja, antifascista y popular el día
2 en la Plaza del Carmen.
Desde el Secretariado de la Comisión Nacional de Nación Andaluza queremos expresar nuestra solidaridad con las compañeras del centro social ‘Askatasuna’ de Turín, ejemplo de autoorganización popular, que fue desalojado por la Policía el pasado viernes.
El pasado 18 de marzo, la Junta Municipal de Turín había aprobado la renovación del pacto de colaboración con el centro social para la transformación del ‘Askatasuna’ en un bien común. Sin embargo, el gobierno de Meloni ha ordenado el desalojo de este centro social. El ‘Askatasuna’ abrió sus puertas hace casi tres décadas en la ciudad del noroeste del Estado italiano realizando una labor encomiable en múltiples frentes: articulación político-social, preservación del territorio frente a la voracidad capitalista, solidaridad internacionalista…
El desalojo se ha justificado mediante una campaña de criminalización que pretende vincular a este espacio con un ataque al diario ‘La Stampa’ y con incidentes durante protestas en favor de Palestina. Es una clara maniobra de distracción para erradicar un centro social que molesta a la oligarquía por su carácter anticapitalista y antiimperialista. La mejor prueba son las declaraciones del ministro del Interior, Matteo Piantedosi, que celebró el desalojo en sus redes sociales calificándolo como «una señal clara por parte del Estado» .
La ofensiva del gobierno OTANista y ultraderechista de Giorgia Meloni y Matteo Salivini a este centro social tiene dos vertientes: atacar a la ciudad de Turín, considerada una anomalía por su tradición antifascista, ejemplo de resistencia y lucha, y debilitar las luchas sociales y el movimiento de solidaridad con Palestina en la zona. Una ofensiva que evidencia el papel de la ultraderecha en Italia y en todo el mundo en estos momentos que los que las clases populares desconfían cada vez más de las democracias burguesas : abrirle camino a la explotación capitalista y al imperialismo.
Por todo ello, desde Andalucía queremos enviar nuestra solidaridad internacionalista a las compañeras del centro social ‘Askatasuna’ y desear su pronta reapertura.
¡Viva la autoorganización popular! ¡Viva Askatasuna!
Secretariado de la Comisión Nacional de Nación Andaluza.
Desde que existe el patriarcado ha habido violencia sexual contra las mujeres, pero en estos dos últimos meses se está produciendo una cascada de denuncias de cargos públicos desempeñados por hombres del Partido Popular, PSOE y VOX en Andalucía y el Estado español que han perpetrado en diferentes grados agresiones sexuales contra mujeres abusando de su posición de poder.
Para Andaluzas en Pie y Nación Andaluza no se tratan de casos aislados. Vivimos en un Estado español cuyos pilares socioeconómicos son la desigualdad, desigualdad desde la que se construye la cultura del abuso y la violación propia del patriarcado.
Lo que nos están demostrando todos estos casos, que como fichas del dominó que se empujan unas a otras aparecen a diario, es que en el Régimen capitalista del 39-78, patriarcal y españolista, el Pueblo Trabajador Andaluz no tenemos ningún derecho y los derechos de las mujeres no son tales sino concesiones puntuales. Por eso el feminismo institucional se convierte en una pose para “lavarle cara”, en la que no creen ni el propio Régimen ni sus partidos.
Las mujeres trabajadoras andaluzas vivimos una triple opresión como mujeres, como andaluzas y como trabajadoras. Por ello debemos ser triplemente revolucionarias. Las mujeres ni podemos ni debemos esperar nada de este Régimen machista. Solo con la autoorganización de las andaluzas para conquistar el poder y acabar con todas las opresiones podremos avanzar.
Desde Andaluzas en Pie y Nación Andaluza tenemos claro que solo hay un camino para acabar con la violencia sexual de todo tipo, para que dejen de mentir sobre los cribados, para que dejen de dar dinero público a la sanidad y la enseñanza privada y para que nuestros mayores tengan una vida digna. Este camino es construir una República Andaluza de Trabajadoras independiente del Estado español, de la OTAN, de la UE y de los señores de la guerra. Una República Andaluza de Trabajadoras donde el feminismo no sea una palabra vacía sino un valor constitucional en el que se sustente la igualdad radical de mujeres y hombres y que termine contra el acoso, el abuso machistas y el patriarcado. Una República Andaluza de Trabajadoras, donde la tierra, las fábricas, la banca y los servicios públicos sean gestionados por el Estado socialista andaluz.
¡Contra el abuso, la agresión y la violencia contra las mujeres!
¡Independencia,socialismo y feminismo!
Andaluzas en Pie – Secretariado de la C.N. de Nación Andaluza.
Desde NACIÓN ANDALUZA ante la nueva agresión imperialista de EEUU en el Caribe, queremos expresar con toda firmeza nuestra condena al intento de colonización de Venezuela por parte del gobierno de Trump, con la evidente intención de robarle al pueblo venezolano su petróleo y sus riquezas. Así mismo reafirmamos nuestro apoyo incondicional a la Revolución Bolivariana y a su presidente Nicolás Maduro.
Inicialmente el gobierno de Estados Unidos lanzó acusaciones infundadas contra el pueblo venezolano, tratando de vincular al presidente Nicolás Maduro Moros con presuntas estructuras narcoterroristas como el “Cartel de los Soles”. Estas afirmaciones no sólo carecían de pruebas sino que claramente formaban parte de una campaña de criminalización que buscaba justificar nuevas agresiones contra Venezuela. Y esas intenciones se han visto claramente reflejadas en la muy reciente declaración de Donald Trump en la que amenaza con un bloqueo naval. Y además ha tenido la insolencia colonial, pero a la vez la sinceridad, de afirmar que el petróleo, las riquezas y la tierra venezolana son propiedad de EE.UU., exigiendo su entrega inmediata.
Esta actitud imperial criminal y desesperada obedece, como caracterizamos desde NACIÓN ANDALUZA, a una situación mundial que ha experimentado recientemente grandes cambios, donde el sistema capitalista ha entrado en una fase agónica, donde el imperialismo está siendo derrotado en frentes donde parecía invencible. Estados Unidos ya no es la única potencia, aparece un mundo multipolar encabezado por China y Rusia. Aparecen los BRICS y hay estados soberanos que ven una oportunidad a un mercado más “justo” donde se les permite comerciar con sus monedas nacionales y desdolarizar sus países. Donde se comienzan a abrir expectativas a las alternativas socialistas y donde cada vez hay más países como Venezuela que resisten y sobreviven al imperialismo. Hugo Chávez dijo NO al imperio estadounidense y Nicolás Maduro también ha dicho NO, consiguiendo mantener la independencia y la soberanía nacional. Y eso es algo que la oligarquía capitalista y el imperio estadounidense no se pueden permitir. Esos son los dos objetivos reales de EEUU en su agresión hacia Venezuela, quedarse con la riqueza de un país que tiene las reservas más grandes de petróleo del mundo y por otro lado acabar con una experiencia, la Revolución Bolivariana, para que no pueda ser imitada por otros países.
Decidir quién puede o no comerciar y con quién, cómo quiere imponer Trump, es la negación absoluta de la soberanía. Pero esta violación del derecho internacional y esta amenaza a los derechos de un pueblo libre no les va a ser nada fácil de llevar a cabo. Hay países importantes de América y que no son de obediencia absoluta al imperio, que están rechazando esta amenaza porque saben que después van a por ellos. Existen potencias como Rusia y sobre todo China que tienen fuertes lazos con Venezuela y que su caída sería un fuerte golpe también para ellas. Pero sobre todo y eso es lo más decisivo, no van a poder con el pueblo y el gobierno bolivariano y su compromiso con el progreso social y con la defensa del territorio y de la dignidad nacional. Los recursos de Venezuela solo pertenecen al pueblo venezolano.
Desde NACIÓN ANDALUZA vamos a seguir informando al Pueblo Trabajador Andaluz de la necesidad urgente de apoyar y defender en estos momentos a Venezuela y su Revolución. Defender a Venezuela es defender nuestra lucha por una Andalucía libre, socialista, feminista y antiimperialista. Hacemos un llamamiento a todas las fuerzas antiimperialistas andaluzas y al pueblo andaluz consciente a estar alerta, a difundir públicamente la defensa de la Revolución Bolivariana y a salir a la calle y apoyar al pueblo venezolano en todas las formas posibles.
¡VENEZUELA NO ESTÁ SOLA!
¡ANDALUCÍA CON VENEZUELA!
Secretariado Permanente de la C.N. de Nación Andaluza.
El 4 de diciembre vuelve cada año como un recordatorio vivo de que Andalucía solo podrá ser libre cuando lo sea también su pueblo trabajador. Desde Nación Andaluza afirmamos que esta fecha no es un ritual ni una efeméride; es una jornada de lucha que enlaza las calles llenas de dignidad de 1977 con las necesidades políticas del presente. Es el día en que Andalucía mira de frente su historia, su situación actual y su porvenir.
Este 2025 nos encuentra en un contexto especialmente grave: el capitalismo atraviesa una crisis estructural y definitiva que empuja al conjunto de la clase obrera y los pueblos oprimidos a situaciones cada vez más insostenibles. Andalucía no es una excepción. Somos una de las naciones donde más nítidamente se evidencia que el capitalismo español y las oligarquías europeas solo puede ofrecernos subdesarrollo, dependencia y desposesión.
Las últimas medidas de la Junta vuelven a demostrar la naturaleza antisocial del régimen estatutario. El reciente escándalo del cribado de cáncer de mama —con miles de mujeres sin ser informadas de resultados “no concluyentes” ni de la necesidad de pruebas adicionales, generando retrasos diagnósticos que podrían haber costado vidas— evidencia que lo que llaman “avances sanitarios” no es más que propaganda para ocultar el desmantelamiento sistemático de la sanidad pública andaluza. Tras años de privatización encubierta, recortes, saturación y abandono, incluso un derecho básico como la prevención oncológica se convierte en un ejemplo cruel de cómo este modelo autonómico que nos impone el Estado español, al servicio del capital y no del pueblo, condena especialmente a las mujeres trabajadoras andaluzas a la desigualdad, la inseguridad y la desprotección.
Mientras tanto, el problema de la vivienda alcanza niveles insoportables. La especulación urbanística, la colonización turística de barrios populares, el alquiler turístico descontrolado y la compra masiva de viviendas por fondos de inversión han convertido el acceso a un hogar en un privilegio. Las instituciones del Estado español —incluida la Junta— actúan como garantes del negocio inmobiliario, nunca de las necesidades de nuestro pueblo.
La represión sindical, desde multas a delegados y piquetes hasta judicialización de la protesta y persecución como ha ocurrido en Palma del Río con los siete de Duplach, demuestra que la clase obrera andaluza solo puede ganar enfrentándose un aparato estatal burgués que defiende a la patronal. La “democracia” española vuelve a mostrar que su límite real es la lucha obrera consciente.
Todo ello se produce en una Andalucía que sigue liderando —otro año más— los peores indicadores del Estado español y Europa en salarios, precariedad, paro estructural y dependencia económica. A la par, se intensifica la emigración forzosa, especialmente entre la juventud formada, expulsada por un modelo que solo ofrece temporalidad, precariedad laboral, jornales indignos y falta absoluta de expectativas y de futuro en nuestra tierra.
Este año asistimos a nuevas maniobras institucionales para seguir enterrando la verdad sobre el asesinato de Manuel José García Caparrós, asesinado por la policía española el 4D de 1977. 48 años después del asesinato de Caparrós, el Estado español presume de haber desclasificado los documentos de su asesinato y de reconocerlo como víctima del terrorismo de Estado. Pero esta maniobra no busca justicia: busca cerrar en falso un crimen político manteniendo en el anonimato a sus asesinos y protegiendo a los responsables de la violencia de aquel 4 de diciembre. A las hermanas de Manuel José se les ha permitido ver los documentos, pero bajo una cláusula de confidencialidad que impide revelar nombres. El Estado reconoce el hecho para controlar el relato, pero sigue garantizando impunidad a quienes dispararon contra un joven obrero andaluz que defendía la libertad de nuestro pueblo y de quienes desataron la violencia aquel 4 de diciembre.
Caparrós no es un símbolo vacío: es la demostración más clara de cómo responde el Estado español cuando el pueblo andaluz se levanta. Su memoria nos recuerda que ninguna conquista democrática para Andalucía ha venido nunca regalada, y que nunca vendrá desde un orden estatal que ve al pueblo trabajador andaluz como una amenaza, no como un sujeto político legítimo.
2025 confirma lo que venimos señalando desde hace décadas: el reformismo no es una vía para la emancipación del Pueblo Trabajador Andaluz. La socialdemocracia —vieja y nueva, teñida de rojo, de violeta o de verdiblanco— sigue gestionando el capitalismo y actuando como amortiguador de la indignación popular.
Mientras proclaman derechos, sostienen privatizaciones. Mientras hablan de democracia, endurecen leyes represivas contra la clase obrera. Mientras dicen defender Andalucía, profundizan nuestra dependencia.
La socialdemocracia es la antesala del fascismo, porque su fracaso repetido alimenta la desesperanza y abre espacio a la ultraderecha. Hoy, en pleno 2025, vemos crecer en Andalucía un neofascismo que se nutre del abandono institucional, del racismo estructural y del desencanto reproducido por décadas de falsas promesas de la socialdemocracia y el reformismo.
Vivimos el derrumbe progresivo del orden imperialista occidental. La barbarie en Palestina, la escalada militar global, el auge del bloque multipolar y la crisis sistémica del capitalismo marcan un fin de época. La represión del movimiento obrero europeo, la crisis social en América Latina, los conflictos africanos reavivados por el expolio de recursos y la intensificación de las guerras imperialistas en el Mediterráneo evidencian una transición histórica.
En este escenario, Andalucía no puede resignarse a un papel subordinado. Nuestra liberación está vinculada a la liberación de los pueblos del Mediterráneo y de todos los pueblos oprimidos del mundo. Andalucía no es periferia, es un nodo estratégico del sistema-mundo capitalista.
Frente a quienes pretenden que nos conformemos con reformas imposibles y derechos recortados, afirmamos con claridad que la única salida real para Andalucía es la Revolución Andaluza.
Revolución como esperanza. Revolución como horizonte. Revolución como necesidad histórica para el Pueblo Trabajador Andaluz.
La Revolución Andaluza no es un gesto retórico es la herramienta concreta para que el Pueblo Trabajador Andaluz recupere su dignidad y sea dueño de su destino, es la vía para construir una economía planificada democráticamente, es el camino hacia una Andalucía socialista y feminista, es el marco para garantizar vivienda, salud y trabajo digno para todas, es la condición para que Andalucía deje de ser territorio colonizado y sea un sujeto soberano en el Mediterráneo y en el mundo. Y es también un aporte a la humanidad. Porque cada revolución que rompe una cadena debilita al imperialismo global. La Revolución Andaluza no solo es necesaria para Andalucía, es un acto de solidaridad histórica con todos los pueblos oprimidos del planeta.
Desde Nación Andaluza llamamos a manifestarnos en Málaga este 4D en una jornada de lucha y dignidad del Pueblo Trabajador Andaluz. Por Caparrós. Por nuestra historia. Por nuestro futuro. Por el Pueblo Trabajador Andaluz que se niega a vivir arrodillado.
Andalucía necesita dar un paso decisivo hacia la ruptura con el Estado español y con el capitalismo que nos impone. Necesita construir poder obrero y popular en barrios, centros de trabajo, centros de estudio y territorios. Necesita reconstruir el hilo político que une la Constitución Andaluza de 1883, el andalucismo revolucionario de Blas Infante y las luchas presentes por la soberanía, el socialismo y la vida.
Este 4 de diciembre afirmamos que seguimos luchando. Que seguimos organizándonos. Que seguimos levantando un proyecto que no es sólo nuestro, sino del conjunto de la humanidad que lucha por su emancipación.
¡4 de Diciembre, Día Nacional! ¡Revolución por Andalucía y la Humanidad! ¡Por la independencia del Pueblo Trabajador Andaluz! ¡Por una Andalucía soberana, socialista y feminista!
Secretariado Permanente de la C.N. de Nación Andaluza.
Ya está disponible el nº 16 del boletín de agitación P’alante de Nación Andaluza. Consíguelo en tu asamblea local más cercana o en cualquier movilización donde participe la izquierda independentista.
Sumario
Editorial – Solo la Revolución Andaluza frenará al fascismo y la ultraderecha
Manuel J. García Caparrós, ni olvido ni perdón
Aprueban las obras de la Base del Ejército en Córdoba con el apoyo de la “izquierda”
El imperialismo, herido de muerte
Cribado de cáncer: penúltimo escándalo de Moreno Bonilla
Se realiza la IX Marcha contra la base de La Legión en Viator
En este 4 de diciembre, cuando nuestro pueblo recuerda las calles llenas de dignidad de 1977 y el sacrificio de Manuel José García Caparrós, volvemos a levantar la voz como lo que somos: Pueblo Trabajador Andaluz consciente, rebelde y en marcha hacia su emancipación como clase y como pueblo.
El momento histórico que vivimos nos obliga a avanzar sin miedo. Nos obliga a cuestionar, de raíz, el capitalismo en su globalidad y a su sistema-mundo que nos condena a la explotación, a la dependencia, al empobrecimiento y a la pérdida de nuestros derechos. No es tiempo de parches. No es tiempo de reformas. Es tiempo de Revolución Andaluza.
Revolución para tumbar el capitalismo, que convierte a Andalucía en territorio explotado y mano de obra barata. Al imperialismo, que saquea pueblos enteros, desde el Mediterráneo hasta América Latina, pasando por África y Asia. Revolución contra la falsa “democracia” liberal burguesa, que protege a las oligarquías mientras reprime y explota a la clase obrera. Contra la explotación asalariada, que nos roba la vida para aumentar los beneficios del capital. Contra el patriarcado, que mantiene a las mujeres andaluzas en desigualdad estructural y triplemente oprimidas, por ser mujer, por ser obrera y por ser andaluza. Contra el europeísmo, que subordina nuestra economía y dicta desde Bruselas nuestro destino. Revolución Andaluza para aplastar al sionismo y el racismo, que caminan juntos para justificar genocidios y expoliar los recursos de los pueblos en pos del capitalismo. Contra el chovinismo español, que niega nuestra existencia como pueblo y manipula nuestra historia.
Nada de esto puede reformarse dentro del capitalismo. Nada de esto puede resolverse mientras Andalucía siga sometida a un modelo que la quiere dependiente, empobrecida y silenciada.
Por eso este 4 de diciembre, como cada 4D, volvemos a decir basta. Nos movilizamos porque Andalucía necesita conquistar su libertad, no mendigarla. Porque no aceptamos que nuestro país siga siendo un espacio de turismo depredador, de precariedad crónica y de emigración forzosa. Porque no aceptamos el engaño de los proyectos socialdemócratas que, cada vez que gobiernan, administran el capitalismo como si fuera la única realidad posible.
La socialdemocracia sirve al capital, lo legitima, lo maquilla, lo protege. Es la antesala del fascismo, como tantas veces ha demostrado la historia cuando la crisis arrecia y el sistema capitalista necesita nuevas formas de control de la clase obrera.
Frente a eso, frente a ese engaño institucional que venden como “progreso”, afirmamos con toda claridad que la única salida para Andalucía es la Revolución. Una Revolución Andaluza, popular y consciente, que construya una Andalucía socialista, con una economía planificada democráticamente por y para el pueblo trabajador. Una Andalucía feminista, sin violencia, sin explotación y sin desigualdad. Una Andalucía soberana, dueña de si misma, de su producción y de su futuro. Una Andalucía internacionalista, que sienta como propias las luchas de todos los pueblos oprimidos de la humanidad. Porque nuestra revolución no es solo nuestra sino que, como toda revolución, impactará positivamente en todos los oprimidos del mundo. Porque cuando un pueblo oprimido se levanta, ilumina también el camino de la humanidad entera.
La Revolución Andaluza es un horizonte posible y el Pueblo Trabajador Andaluz debe de hacerlo realidad. Es la esperanza del jornalero, de la trabajadora precaria, de la juventud condenada a no tener futuro, de la mujer andaluza cansada de sostener este sistema injusto. La Revolución Andaluza no es una idea abstracta ni un sueño lejano; es la herramienta concreta para que el pueblo trabajador andaluz recupere su dignidad, su soberanía y su destino.Es la certeza de que Andalucía pueda ser libre.
Este 4 de diciembre, los colectivos firmantes llamamos a todo el pueblo trabajador andaluz a salir a la calle, a levantar la arbonaida y a organizarse para la Revolución Andaluza. No como símbolos o palabras vacías, sino como compromiso militante y como afirmación de que el pueblo que salió el 4 de diciembre del 77 seguimos aquí, construyendo, soñando y peleando por una Andalucía soberana y socialista.
¡POR EL PUEBLO TRABAJADOR ANDALUZ!
¡POR CAPARRÓS Y POR LA MEMORIA QUE NOS EMPUJA HACIA LA REVOLUCIÓN!