lunes, 26 de enero de 2026

Nación Andaluza ante la tragedia ferroviaria de Adamuz ¡Por nuestra seguridad y nuestras vidas, liberemos Andalucía!

 Desde Nación Andaluza queremos trasladar, en primer lugar, nuestro dolor, solidaridad y apoyo a las 45 víctimas del accidente ferroviario ocurrido en Adamuz, a sus familias y a todas las personas heridas. Ha pasado una semana desde que se produjera la mayor tragedia ferroviaria de Andalucía y consideramos que es la hora de valorar lo ocurrido. Esta tragedia no es un hecho aislado ni una fatalidad inevitable: es la consecuencia directa de un modelo político, económico y territorial que condena a Andalucía a la precariedad permanente.

El accidente de Adamuz vuelve a poner de manifiesto una realidad que el Pueblo Trabajador Andaluz conoce bien: la falta crónica de inversión del Estado español en los servicios públicos, y en particular en una red ferroviaria que se publicita como moderna y segura mientras se abandona su mantenimiento básico. 

Durante años, los distintos gobiernos estatales han priorizado grandes infraestructuras pensadas para el negocio, la propaganda o la vertebración del centro peninsular, mientras Andalucía sufre recortes, retrasos y abandono sistemático. No estamos ante un fallo técnico puntual, sino ante el resultado de décadas de infrafinanciación, externalizaciones, privatizaciones encubiertas y falta de control público real. Cuando se deja de invertir en seguridad, en mantenimiento y en personal cualificado, los accidentes dejan de ser una posibilidad remota para convertirse en una certeza.

Este accidente tampoco puede entenderse al margen de las denuncias previas realizadas por las propias trabajadoras del ferrocarril. Meses antes de lo ocurrido en Adamuz, el Sindicato Ferroviario de la CGT denunció ante el Ministerio de Transportes estatal el grave deterioro de la seguridad ferroviaria, señalando la falta de mantenimiento preventivo, la obsolescencia de los sistemas de señalización y telecomunicaciones, el aumento constante de incidencias y descarrilamientos, así como la precarización y externalización de tareas esenciales. Estas advertencias, respaldadas por datos oficiales que hablan de miles de incidencias anuales y decenas de accidentes, fueron ignoradas por el Gobierno del Estado, demostrando que lo sucedido no fue un hecho imprevisible, sino la consecuencia de un modelo ferroviario liberalizado que antepone el negocio y el recorte de costes a la seguridad y a la vida de las personas. Para los próximos días 9, 10 y 11 de febrero ya hay convocada una huelga del Sindicato de Maquinistas Ferroviarios por las mismas razones.

La Junta de Andalucía, independientemente del color político que la gestione, también es corresponsable de esta situación. Su papel subordinado al Estado español se ha evidenciado en esta tragedia en la que poco ha dicho -a pesar de que el artículo 64.3 del Estatuto le atribuye participación en la planificación y gestión de las infraestructuras de titularidad estatal-. Su falta de confrontación real ante el expolio del capital y su aceptación del marco autonómico como techo político hacen de esta institución una mera gestora de la colonización de Andalucía. Una gestora incapaz —y muchas veces poco dispuesta— a defender los intereses del Pueblo Trabajador Andaluz. Ni siquiera han desarrollado el artículo 64.1.3. del Estatuto que establece la competencia exclusiva de transportes por ferrocarril cuyo itinerario se desarrolle en territorio andaluz.

Mientras se recortan o se infrautilizan recursos esenciales, se normaliza que Andalucía esté siempre en la cola: en inversión por habitante, en calidad de infraestructuras, en seguridad laboral y en servicios públicos. Esta normalización mata, y Adamuz es una prueba dolorosa de ello.

Desde Nación Andaluza afirmamos con claridad que solo con la independencia de Andalucía y la construcción de una República Andaluza de Trabajadoras será posible romper con este modelo de abandono. Una Andalucía libre del Estado español y bajo dirección obrera sí podrá decidir dónde, cómo y para quién se invierte, priorizando así la seguridad, el bienestar colectivo y las necesidades reales del Pueblo Trabajador Andaluz, y no los intereses de las élites económicas ni de un Estado que nos trata como territorio de sacrificio.

Una República Andaluza al servicio de la clase trabajadora permitiría:

  • El control público y democrático de las infraestructuras estratégicas.
  • Inversiones planificadas con criterios de seguridad, utilidad social y equilibrio territorial.
  • Prevención real de accidentes mediante mantenimiento constante, empleo estable y cualificado, y transparencia.

La tragedia de Adamuz no puede quedar reducida a titulares, minutos de silencio o promesas vacías. Necesitamos verdades, la dimisión del ministro Óscar Puente y la consejera de Fomento y Articulación del Territorio Rocío Díaz y un cambio profundo de modelo. Y reafirmamos que ese cambio solo será posible con una Andalucía soberana y socialista, ese cambio solo llegará si hacemos realidad la República Andaluza de Trabajadoras.

Porque no fue un accidente inevitable: fue el resultado de las lógicas económicas de un sistema capitalista que nos impone el Estado español, que desprecia la vida del Pueblo Trabajador Andaluz.

¡Por nuestra seguridad, por nuestras vidas, independencia y socialismo!

¡Por la República Andaluza de Trabajadoras!

Secretariado Permanente de la C.N. de Nación Andaluza.

Andalucía, 26 de enero de 2026.

jueves, 22 de enero de 2026

¡Nación Andaluza por unas pensiones no contributivas dignas!

 El gobierno de la Junta de Andalucía ha acordado incrementar el complemento que se abona a los perceptores de las pensiones no contributivas en un 3%, pasando de la miseria de 186,45 € al an̈o a la de 192,04 €. Eso significa poco más de 40 céntimos al mes. Desde Nación Andaluza solo podemos calificar este “aumento” como una limosna; y una limosna miserable. Una vez más el gobierno Moreno demuestra que su empatía la reserva para los ricos a los que les suprimió impuestos.

Hay dos tipos de pensiones no contributivas: las de jubilación y las de discapacidad. Las de jubilación las perciben aquellas personas que no han podido cotizar 15 años para acceder a una contributiva. Por eso más del 90% son mujeres. Mujeres que por dedicarse a los cuidados a sus hijas e hijos primero y a sus padres después no han podido alcanzar esa cotización. 

Las pensiones de discapacidad la perciben personas con un grado igual o superior al 65%.Y son personas que o la tienen desde su nacimiento o desde una edad tan temprana que no han podido trabajar ni acceder por tanto a una pensión de incapacidad permanente absoluta o gran invalidez. A quienes las circunstancias de la vida les han impedido trabajar no merecen verse maltratadas económicamente. En ambos casos la pensión es de 628,80 €.

Desde Nación Andaluza queremos decirle alto y claro  a la Junta que el complemento deje de ser un insulto -de 16 € al mes en total- para convertirse en un acto de justicia. Y esta no puede ser otra que complementar las pensiones no contributivas en 199,90 euros al mes para que en Andalucía estas se equiparen a las pensiones mínimas contributivas; es decir 888,70 €, aumentando el complemento cada año en la misma proporción que aumenten las pensiones mínimas.

Parece un aumento elevado pero si se puede aumentar un 24,7 % de golpe el sueldo del presidente Moreno Bonilla el año 2024 también se podrán aumentar los complementos para que ningún pensionista en Andalucía perciba menos de 888,70 € al mes. Y ese acto de justicia que afectaría a los poco más de 93.000 pensionistas no contributivos, se puede financiar con otro acto de justicia: restablecer el Impuesto de Patrimonio y el Impuesto de Sucesiones y Donaciones para las grandes herencias. Y aún quedaría dinero para financiar el resto de servicios públicos.

¡Por unas pensiones no contributivas dignas!

Secretariado Permanente de la C.N. de Nación Andaluza.

Andalucía, 21 de enero de 2026.

miércoles, 21 de enero de 2026

PLATAFORMA BASES FUERA OTAN NO, EN SOLIDARIDAD CON EL PUEBLO SAHARAUI

 La reciente resolución sobre el Sáhara Occidental aprobada por el Consejo de Seguridad de la ONU ha generado una profunda preocupación entre quienes apoyamos el derecho a la  autodeterminación del pueblo saharaui. Debe considerarse un retroceso significativo en el  derecho internacional, ya que pretende validar una ocupación y colonización militar  prolongada. 

Pongamos esto en contexto: en 1975, el Estado colonizador español abandonó a su suerte al  pueblo saharaui, al que había sometido durante más de 94 años bajo ocupación y dictadura. Todo  comenzó el 4 de noviembre de 1884, cuando el Imperio español fundó Villa Cisneros, su primer  asentamiento en el Sáhara, con la intención de apropiarse de los recursos pesqueros. Posteriormente, descubrió infinidad de riquezas en el subsuelo del territorio invadido. 

Durante todo ese tiempo, el pueblo saharaui luchó por su soberanía nacional. Una referencia  fundamental fue la figura del histórico revolucionario Basiri, asesinado en 1970, y la posterior  creación del Frente Polisario en 1973. Años de lucha anticolonial debilitaron la presencia del  colonizador español, lo que demuestra que no fue el Reino de Marruecos, quien expulsó al  colonialismo del Sáhara Occidental, hoy República Árabe Saharaui Democrática (RASD). 

El Estado español ha jugado durante décadas una doble o incluso triple posición. Su última traición  al pueblo saharaui fue apoyar los mandatos del imperialismo estadounidense al reconocer los  derechos del Estado marroquí sobre un territorio que jamás le perteneció. 

En esta traición también intervienen los intereses yanquis contra Argelia en el Sáhara, enmarcados  en el contexto de una rivalidad que se remonta a los años de la Guerra Fría árabe. 

Varios hechos jurídicos fundamentales respaldan la causa saharaui: 

∙ Un territorio soberano: La Corte Internacional de Justicia (CIJ), en una opinión consultiva  de 1975, excluyó explícitamente cualquier vínculo legal de soberanía territorial entre el  Sáhara Occidental y Marruecos. 

∙ Una entidad distinta: Tan recientemente como en 2024, el Tribunal de Justicia de la Unión  Europea reafirmó que el Sáhara Occidental es un territorio “separado y distinto” de  Marruecos. 

∙ Una promesa traicionada: La misión de la ONU en el territorio, la MINURSO, se  estableció en 1991 con el objetivo específico de organizar un referéndum de  autodeterminación, una votación que nunca se ha llevado a cabo debido a las constantes  obstrucciones de Marruecos. 

La desgracia de muchos pueblos en la era capitalista es poseer riquezas y materias primas  codiciadas por el capital. 

El sufrimiento de un pueblo: Durante los últimos 50 años, gran parte de la población saharaui vive como refugiada en campamentos cerca de Tinduf, en Argelia, en condiciones extremadamente  difíciles. La mayoría de los saharauis habitan en la parte del Sáhara ocupada por Marruecos, donde  sufren una represión sistemática de sus derechos y una política deliberada de cambio demográfico  mediante el asentamiento masivo de ciudadanos marroquíes. Quienes viven en los territorios  liberados son acosados permanentemente por la presencia y agresivas acciones militares marroquí.

Un pueblo digno, un pueblo soberano: El pueblo saharaui ha dado lecciones históricas de  dignidad, negándose siempre a dejarse amedrentar por las potencias colonizadoras. Durante los  últimos 141 años, desde aquel fatídico 1884, ha luchado incansablemente por su soberanía como  nación, sin retroceder ante agresiones, traiciones ni abandonos por parte de supuestos aliados o  amigos. 

En especial el estado Español, como muestra de estas traiciones; Aunque el Ejecutivo español  afirma apoyar la legalidad internacional y la solución política de la ONU, su práctica diplomática y  comercial ha sido percibida como traicionera , especialmente tras el cambio de posición en 2022  (apoyo a la “autonomía marroquí” como “base realista”). 

El estado español ha mantenido acuerdos pesqueros con Marruecos que incluyen zonas del Sáhara  Occidental ocupado. Empresas pesqueras operando en aguas saharauis bajo el amparo del  Acuerdo de Pesca UE-Marruecos, pese a que el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE)  ha declarado en múltiples ocasiones (2016, 2018, 2021 y 2024) que el Sáhara Occidental no  forma parte del territorio marroquí y que, por tanto, cualquier acuerdo que lo incluya sin el  consentimiento del pueblo saharaui es ilegal

Empresas, de la mano del ministerio de comercio se asienta en el suelo ocupado: Sector  energético, como Iberdrola Acciona, han explorado o participado en proyectos en el Sáhara  Occidental, especialmente en parques eólicos. El Grupos TIL (Transportes Internacionales  Lanzarote) Grimaldi han estado implicadas en el transporte marítimo de productos desde  puertos del Sáhara Occidental ocupado, como Dajla (Laayoune), lo que facilita la exportación ilegal de recursos naturales (fosfatos, productos pesqueros). 

Fosfatos y minería: No hay empresas españolas directamente concesionarias de la mina de fosfatos de Bu Craa (una de las más grandes del mundo), pero sí existen operaciones logísticas y  comerciales, llevadas a cabo por empresas españolas que conectan estos recursos con el mercado  español y europeo. 

El pueblo saharaui, la República Árabe Saharaui Democrática necesitan del apoyo internacionalista  de organizaciones y personas conscientes de la realidad política que hoy se pretende imponer desde  el imperialismo y sus estructuras, especialmente la OTAN, brazo armado de este sistema. 

Desde la Plataforma Bases Fuera OTAN NO de Andalucía, hacemos un llamamiento a la  solidaridad activa. Es necesario realizar actos públicos multitudinarios en apoyo a la República  Árabe Saharaui Democrática y a su gobierno legítimo, el Frente Polisario. El derecho a la soberanía  de los pueblos no es negociable. La República Árabe Saharaui Democrática debe ser reconocida  como Estado soberano sin más dilaciones.

lunes, 12 de enero de 2026

Por la soberanía y la seguridad alimentaria de Andalucía ¡No al tratado Unión Europea-MERCOSUR!

 Después de 25 años de negociaciones entre MERCOSUR (bloque formado por Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay) y la Unión Europea (UE), el pasado viernes el Consejo Europeo aprobó el acuerdo que tendrá que ser ratificado en las próximas semanas por el Parlamento europeo.  

El monto de los intercambios comerciales entre estos dos bloques de Estados es en la actualidad de 109.500 millones €, afectando a un total de 730 millones de personas. De manera muy resumida- tras introducir 2 clausulas de salvaguarda para dar una apariencia de sostenibilidad (adhesión a los acuerdos de París sobre cambio climático y detención de la deforestación)- el acuerdo consiste en la supresión de los aranceles en los bienes industriales, agrícolas, materias primas y servicios. Solo establece alguna excepción -y con límites- en algunos productos como el ganado vacuno. 

El Gobierno estatal (PSOE-Sumar) ha apoyado el acuerdo. Manifiesta así que los intereses de las áreas y estados industriales prevalecen (de nuevo) sobre los intereses de los países agrarios como Andalucía. También la Junta (PP), que solo ha planteado a través de la Consejería de Agricultura la necesidad de establecer “salvaguardas” para algunos productos y ha establecido lo que llaman “un proceso de vigilancia activa y diálogo”, evidenciando que su papel no es del defender al Pueblo Trabajador Andaluz sino engañarlo y gobernarlo conforme a los intereses de la oligarquía.

Detrás de este acuerdo están los intereses del oligopolio industrial y militar europeo agrupado en la ERT (Mesa Europea de la Industria) y a los terratenientes de MERCOSUR y de la Unión Europea. Supone una nueva colonización del continente americano y una intensificación de la transferencia de riqueza y plusvalía desde los países americanos hacia la UE para intentar reimpulsar la decadente industria europea, proporcionar insumos para el rearme imperialista y contener la inflación reproduciendo un esquema librecambista que siempre beneficia a las grandes potencias capitalistas dada su posición privilegiada en la cadena de valor. Todo ello en un contexto de rivalidad con China, que también invierte en esa zona en infraestructuras y vende productos en condiciones ventajosas para ambas partes como país en desarrollo.

Este acuerdo con el MERCOSUR es, además, otro eslabón de la Política Agraria Común (PAC) que busca liquidar la agricultura, ganadería y pesca de las naciones que gobierna como Andalucía en beneficio de sectores que aportan mayor valor añadido al capital. Andalucía tiene un 7% de nuestro PIB y un 9% de la  población activa en el sector primario. El impacto de este acuerdo será brutal porque perjudica al pequeño y mediano campesinado andaluz (especialmente al aceite de oliva, la carne de vacuno, el azúcar y la miel). Es un acuerdo que terminará con la agricultura familiar que en nuestro país aporta el 56% de la producción y el 70% del empleo.

​Por todo ello desde Nación Andaluza denunciamos:

– Que el Gobierno estatal y la Junta siguen haciendo de mamporreros de los intereses de la oligarquía, apoyando un acuerdo que impactará gravemente en las vidas de millones de andaluzas y andaluces en múltiples aspectos. 

– Que el Pueblo Andaluz necesita derrotar el poder de los monopolios y las mafias de la comercialización que se benefician de estas políticas, nacionalizando las grandes empresas transformadoras y comercializadoras para asumir los procesos de producción, distribución y comercialización del producto y poniéndolos bajo la gestión y control popular.

– Que ahora más que nunca hay que reivindicar unos precios justos para el campesinado, ligados a unas condiciones laborales y sociales dignas para el proletariado agrícola, así como la necesidad urgente de superar la explotación asalariada en el campo por el trabajo en cooperativas jornaleras.

– Que sigue siendo necesaria una Reforma Agraria y que las tierras ociosas en manos de bancos, fondos buitres y terratenientes se pongan a disposición de las trabajadoras en paro de nuestros pueblos, primando la diversificación productiva y la producción ecológica por encima de la agroindustria que envenena el medio ambiente.

El acuerdo de la UE con el MERCOSUR vuelve a poner de relieve la necesidad de una República Andaluza de Trabajadoras con la que se pueda escuchar la voz del Pueblo Andaluz, libre de los dictados de la Unión Europea.

Frente a los monopolios y sus gobiernos cómplices ¡Abajo el tratado UE-MERCOSUR!

Secretariado Permanente de la Comisión Nacional de Nación Andaluza.

Andalucía, 11 de enero de 2025.

domingo, 11 de enero de 2026

Nación Andaluza ante el 11 de enero, 93º aniversario de la masacre de Casas Viejas ¡Viva la lucha de la clase obrera andaluza por su liberación!

 Hace 93 años que un 11 de enero ocurrieron los denominados “sucesos de Casas Viejas”. El 11 de enero de 1933 los jornaleros se habían levantado, armados con palos, azadas y viejas escopetas de caza, proclamado el comunismo libertario en la localidad, la abolición de la propiedad privada y la posesión comunal de las tierras. Al día siguiente, el 12, más de un centenar de agentes de la Guardias de Asalto y la Guardia Civil llegaron para restablecer el “orden republicano” del Estado español en Casas Viejas, y la población insurrecta huyó al monte. No obstante, las “fuerzas del orden” continuaron con el plan previsto de darles un ejemplar escarmiento: además de a Seisdedos y los que con él se refugiaron en su choza, seis personas en total, 14 inocentes fueron fusilados junto a su casa. El capitán Rojas, que dirigía la operación represora, lo reconoció y justificó los veinte asesinatos asegurando que se limitó a cumplir “las órdenes recibidas”. 

Esta masacre sintetiza la histórica lucha mantenida por el Pueblo Trabajador Andaluz, y especialmente por su proletariado, contra la opresión y también resume el carácter criminal de la opresión burguesa no solo en Andalucía, sino en todo el planeta. El crimen de Casas Viejas fue un episodio más del terror que impone el capitalismo que, como hoy podemos ver, no deja de producir dolor y sangre en Palestina, Venezuela, Sudán y un largo etcétera. 

Ahora que el imperialismo estadounidense está exangüe y el Estado español y la oligarquía se enfrentan a una crisis de su hegemonía, aprovechamos este día para recordar una vez más que la liberación de Andalucía solo puede ser obra del propio pueblo andaluz que ya tiene su propia Constitución, la de 1883. No hay respuesta posible a los problemas andaluces desde el Estado subimperialista español porque la solución está en la propia Andalucía obrera: en la conquista de nuestra libertad arrebatándosela de las manos de la burguesía. 

La importancia simbólica que para nuestro pueblo y nuestra clase obrera tuvo la matanza de Casas Viejas la patentizó el andalucista revolucionario Blas Infante al acudir al lugar, en homenaje y solidaridad con los jornaleros, y recoger el rosal encontrado junto a la casa de Seisdedos, plantándolo en la suya. 

Hoy como entonces la Andalucía resistente, siguiendo el ejemplo de coherencia, dignidad y lucha de los revolucionarios y revolucionarias de Casas Viejas así como de todos aquellos otros que han enarbolado la bandera de la liberación andaluza, continuamos en pie por la independencia y el socialismo, contra el Estado español, y el capital en su actual fase imperialista final. El 11 de enero no es sólo un día de recuerdo de esos hechos sino que lo consideramos, debido a lo ocurrido, el día de la clase obrera andaluza.
¡Viva la lucha de la clase obrera andaluza por su liberación!
¡Viva Andalucía libre y socialista!

Secretariado Permanente de la C.N. de Nación Andaluza.

Andalucía, 10 de enero de 2026.

domingo, 4 de enero de 2026

Nación Andaluza ante el cobarde ataque nocturno de los Estados Unidos a Venezuela Frente a la agresión imperialista ¡Andalucía con Venezuela!

 Estados Unidos ha perpetrado esta noche una cobarde agresión militar contra territorio y población venezolanos en las localidades civiles y militares de la ciudad de Caracas, capital de la República, y los estados Miranda, Aragua y La Guaira. El Presidente Nicolás Maduro ha declarado el estado de Conmoción Exterior para proteger los derechos de la población, el funcionamiento pleno de las instituciones republicanas y pasar de inmediato a la lucha armada. A su vez, los Marines estadounidenses han secuestrado al presidente Nicolás Maduro y a su esposa Cilia Flores sin que hasta este momento se sepa su paradero.

Las razones de este ataque no son otras que los 26 años que Venezuela lleva desarrollando un proceso revolucionario destinado a llevar primero la soberanía y luego el socialismo a las masas populares. Este progreso se ve obstaculizado por la animosidad y el sabotaje descarado del imperialismo estadounidense y de sus lacayos europeos. Sanciones asfixiantes, golpes de Estado, complots de invasión, intentos de asesinato, presidentes fake, matones callejeros fascistas… El imperialismo occidental lo ha intentado todo para frustrar el proceso bolivariano lanzado por el presidente Hugo R. Chávez Frías en 1999 y que ha continuado durante los últimos 12 años bajo el liderazgo del presidente Nicolás Maduro Moros. 

Lo hace porque ve como en América y el mundo su hegemonía está en franca decadencia. Esta es su única posibilidad para reconstituirse: aplastar a todos aquellos pueblos que se niegan a obedecerle a pies juntillas. También el Estado español y su gobierno actual (PSOE-SUMAR) han participado de esta agresión durante décadas, y hoy su televisión (TVE) ha calificado esta agresión estadounidense como “Tensión entre EE.UU. y Venezuela” en un titular. No cabe mayor cinismo.  

Desde Nación Andaluza llamamos a nuestra militancia y simpatizantes a movilizarse, estar atentas a las convocatorias de repulsa de este ataque imperialista y manifestar su repudio a esta nueva guerra de invasión del decadente imperio yanqui en todos los ámbitos.

¡Venezuela se respeta! ¡Andalucía con Venezuela!

Secretariado Permanente de la C.N. de Nación Andaluza.

Andalucía, 3 de enero de 2026.