Unos años antes -en 1499- había llegado a Granada su cruenta campaña de represión. Tal actitud (que suponía el incumplimiento de las Capitulaciones por las que se acordó la rendición del reino de Granada ante Castilla) provocó un alzamiento contra los conquistadores que Cisneros aprovechó para asaltar la Madraza (la universidad nazarí granadina) fundada por Yusuf I en 1349. Su biblioteca -refugio de miles de textos andalusíes- fue arrasada y los miles de libros que contenía fueron llevados a la cercana plaza de Bib-Rambla donde ardieron públicamente en una gigantesca hoguera. Esta quema de libros es considerada una de las más grandes de las acontecidas en Europa. Tan solo unos 4.000 ejemplares que Cisneros y los suyos consideraron de interés fueron salvados y hoy se encuentran en la biblioteca de El Escorial (Madrid).
Unos años después un discípulo de Cisneros, Diego de Landa, realizó la quema de los códices mayas en el Yucatán. En ambos casos se trataba de quemar, con las páginas de estas obras, las culturas originarias de Andalucía y América imponiendo la de Castilla. Aún hoy se siguen persiguiendo libros y destruyendo bibliotecas, como ocurre en Gaza. También por el interés del imperialismo contemporáneo y su socio privilegiado, “Israel”, de eliminar cualquier vestigio de toda cultura opuesta al hegemón, en este caso la cultura árabe-palestina.
Nación Andaluza ha solicitado al Ayuntamiento que haga las gestiones oportunas ante las administraciones para que los cuatro mil manuscritos andalusíes se devuelvan a Granada para que sean custodiados en nuestra ciudad, de la que no debieron salir nunca, cuando fueron salvados de la quema. En 2019 se lo solicitamos al alcalde Francisco Cuenca (PSOE) sin recibir respuesta.
Por todo ello este domingo 22 de febrero realizaremos una concentración en plaza de Bib Rambla a las 11 de la mañana para reivindicar su devolución. Desde Nación Andaluza demandamos que los manuscritos nazaríes vuelvan a Granada y denunciamos este hecho histórico como parte del espíritu del 2 de enero que el Ayuntamiento continúa celebrando. Un hecho que nos demuestra que la conquista de Andalucía no es motivo de celebración alguno, sino todo lo contrario. Que festejar la “Toma” es celebrar el racismo de Estado, el intento de quemar nuestras raíces, el fanatismo religioso y la intolerancia cultural.
¡Que los libros andalusíes vuelvan a Granada!
Asamblea local de Nación Andaluza.
Granada, 20 de febrero de 2026.

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