Hoy hace 57 años, la Comunidad LGTBI+ de Nueva York se rebeló contra la violencia y la represión policial, que se desató en Stone Wall Inn.
Este hito es un punto de inflexión en la lucha de las personas LGTBI+ por la igualdad de derechos y demuestra que la unidad, la autoorganización y la lucha son el único camino para conseguir mejorar la vida del pueblo trabajador en todos los ámbitos.
Con motivo del día del Orgullo, en Nación Andaluza queremos:
1.Recordar, porque los medios de comunicación no suelen hacerlo, que la Organización Mundial de Salud ha declarado de manera rotunda y oficial que ni la homosexualidad [el 17/5/90] ni la transexualidad [el 18/6/2018] son enfermedades, con lo cual las llamadas “terapias de conversión” no solo son reaccionarias sino totalmente anticientíficas.
2. Constatar el hecho de que las conmemoraciones que desde los años 80 se vienen produciendo en Andalucía son cada vez más asimiladas por el sistema capitalista y el régimen del 39/78 y de que a pesar de que en ellas predomina el blanqueo (pinkwashing) patrocinado por la oligarquía, del capitalismo y del imperialismo, no pueden esconder el crecimiento vertiginoso de la homofobia. En Andalucía se calcula que un 69,30% de las agresiones física y/o de odio no se denuncian y que casi la mitad de la juventud confiesa haber presenciado agresiones homófobas.
3. Señalar que como en otras tantas cuestiones relativas a la felicidad y a la plena emancipación de los seres humanos, el capitalismo esgrime el discurso de la tolerancia y el asistencialismo en lugar del discurso de los derechos.
4.Declarar que en nuestro país homofobia y opresión nacional están estrechamente vinculados desde hace siglos. No es casualidad que la homofobia aumente entre los chicos jóvenes vinculados a los discursos fascistas de la ultraderecha. También entre las manipulaciones de la conquista y colonización de Al Ándalus están las de los historiadores del régimen del 39/78, que siguen la estela de Sánchez Albornoz que para defender la guerra contra nuestro Al Ándalus dejó dicho: “La Reconquista habría triunfado contra la homosexualidad tan practicada en la España mora”.
5.Desde Nación Andaluza reivindicamos un movimiento LGTBI+ independentista, socialista y anticapitalista. Tenemos ejemplos como el de nuestro militante Gabi Lima, fundador de organizaciones combativas de gays y lesbianas como LIGAM y el Sindicato de gays y lesbianas, además de luchador obrero, independentista y antiimperialista. Siempre insistió en que luchar por una Andalucía independiente y socialista era el único camino para todas las andaluzas y que no habrá una Andalucía libre y socialista sin la liberación de las personas LGTBI+.
6. Denunciamos el pinkwashing que justifica las agresiones del imperialismo a Siria e Irán, o el genocidio en Gaza por las posiciones de sus gobiernos hacia su comunidad LGTBI+. La lucha antiimperialista es por la liberación de toda la humanidad independientemente de su etnia, nacionalidad, credo u orientación sexual. Tal y como dejó dicho Lenin “es tarea del proletariado luchar contra toda forma de opresión”.
7.En estos momentos de ofensiva reaccionaria, oscurantista y heteropatriarcal la legislación burguesa es inútil para pararla. Sólo la autoorganización y la lucha contra el capitalismo y su versión fascista nos permitirá no solo pararla, sino que no vuelva a producirse.
Llamamos a todas nuestras militantes, adheridas y simpatizantes a movilizarse codo con codo con el movimiento LGTBI+ este 28 de Junio.
¡Por un día del Orgullo de clase y anticapitalista!
Secretariado Permanente de la C.N, de Nación Andaluza.
La vivienda preocupa y ocupa al pueblo trabajador andaluz, mientras muchos políticos parlamentarios se llenan la boca sobre la misma sin hacer nada, porque defienden los intereses de los grandes propietarios o ellos mismos lo son. Todas sabemos y/o vivimos en carne propia el alto precio de los alquileres y no digamos los precios de compra de las viviendas. El gobierno Moreno Bonilla lo reconoce con una mano, mientras con la otra practica un discurso a mitad de camino entre la resignación y el fatalismo. Lo decimos alto y claro: el problema de la vivienda tiene solución.
Para empezar tenemos que exigir al Gobierno andaluz que, conforme a las competencias de la Junta de Andalucía, aplique la ley estatal 12/2023 con objeto de limitar el precio del alquiler en las “zonas tensionadas”. Esto implicaría que las viviendas que han estado en alquiler en los últimos 5 años no puedan superar el último precio aplicado en esa vivienda al formalizar un nuevo contrato de alquiler. Esta medida tiene muchas limitaciones pero dificulta la subida ilimitada del precio del alquiler.
Pero esta medida es evidente que no basta. Por ello desde Nación Andaluza demandamos:
Que la Junta convoque una comisión mixta con el gobierno estatal para que todos los pisos de la Sareb en Andalucía sean recepcionados y destinados a alquiler social.
Que todas las viviendas heredadas por la Junta de personas sin herederos sean o bien dedicadas directamente a alquiler social.
Exigimos que la Junta efectúe promoción de vivienda publica dedicada a alquiler social con terrenos propios o cedidos por ayuntamientos.
Exigimos a la Junta ceda terrenos a cooperativas de vecinos y vecinas que construyan viviendas con sus propios recursos, con derecho de usufructo,conservando la Junta la propiedad.
En cuanto al Estado español, debemos exigirle que expropie las viviendas propiedad de los Bancos hasta recuperar la deuda de 60.000 millones que costó el rescate bancario y las de Andalucía se las ceda a la Junta para alquiler social.
El impulso de un modelo de vivienda pública y social, gestionado por y para el Pueblo Trabajador Andaluz.
Toda familia que los Servicios Sociales declare vulnerable no puede ser desahuciada bajo ningún concepto, nadie puede quedar en la calle por no poder pagar .
Nuestra “prioridad nacional”, la de todas las andaluzas -es decir, la de todas las personas que viven y trabajan en el país andaluz- es tener una vida digna: pan, trabajo, techo, educación y sanidad públicas y de calidad.
Desde Nación Andaluza llamamos a la movilización de la clase obrera andaluza el próximo 27 de junio contra este estado de cosas, teniendo bien presente que solo la articulación andaluza del movimiento por la vivienda podrá dar soluciones reales a este problema en nuestro país. La vivienda es un derecho, no un negocio, y no podemos permitir que sigan arrebatándonos nuestro futuro.
Ni para los especuladores ni para los rentistas ¡Para cada andaluza una vivienda!
Aportación de Área de relaciones internacionales de Nación Andaluza a la CUMBRE DE LA UNIDAD DE LOS PUEBLOS CONTRA LA OTAN que se celebrará en Barcelona el 27 y 28 de junio de 2026.
1. Historia de las bases de la OTAN en Andalucía
La implantación de bases militares de la OTAN en Andalucía no es un fenómeno coyuntural ni responde a necesidades defensivas del pueblo andaluz. Es, por el contrario, la manifestación más evidente del carácter neo colonial que el imperialismo estadounidense y sus aliados europeos han impuesto sobre nuestro país, ya colonizado por Castilla a finales de la Edad Media. Hoy, para comprender la función actual de estas bases en el entramado imperialista, resulta imprescindible rastrear su genealogía, sus orígenes y las transformaciones que han experimentado hasta convertirse en los nodos estratégicos que son hoy.
El punto de partida se sitúa en 1953, con la firma de los Pactos de Madrid entre el régimen franquista y los Estados Unidos. Aquellos acuerdos, rubricados en plena Guerra Fría, supusieron la cesión de suelo andaluz a cambio de reconocimiento internacional y apoyo económico para una dictadura franquista que agonizaba en el aislacionismo. La base naval de Rota (Cádiz) y la base aérea de Morón de la Frontera (Sevilla) nacieron entonces como enclaves del Strategic Air Command estadounidense. Desde el primer momento, su función fue ofensiva: Rota se concebía como base de submarinos nucleares con capacidad de dar un primer golpe contra la Unión Soviética, mientras Morón servía como plataforma de proyección hacia Oriente Medio y el Norte de África. Los pactos de 1953 incluían cláusulas secretas que ni siquiera las Cortes franquistas llegaron a conocer. El imperialismo yanqui con la aquiescencia de Franco imponía su ley sobre el territorio andaluz sin contrapartida alguna para sus habitantes, salvo la presencia de tropas estadounidenses, la imposición de una jurisdicción extraterritorial y la integración de Andalucía en la cadena logística del Pentágono.
Con la muerte del dictador y la transición al régimen del 78, las bases no solo no se desmantelaron, sino que se consolidaron. El Convenio de Amistad y Cooperación de 1976 y los posteriores protocolos de enmienda mantuvieron la presencia militar estadounidense. La entrada del Estado español en la OTAN en 1982 —ratificada mediante un referéndum en 1986 bajo un régimen de manipulación mediática y presiones imperiales— no hizo sino normalizar jurídicamente lo que ya era una realidad material: la inserción de Andalucía y todo el Estado español en la arquitectura militar del imperialismo occidental.
A lo largo de las décadas siguientes, esa presencia militar se ha expandido. A Rota y Morón se sumaron otras instalaciones: la base de Viator (Almería), sede de la Legión española y pieza clave en el adiestramiento de tropas de la OTAN; las instalaciones de Córdoba en construcción, donde se situará la Base Logística del Ejército de Tierra, la base del INTA en El Arenosillo (Huelva); el puerto civil de Algeciras, cuya militarización es incipiente; y el propio enclave colonial andaluz de Gibraltar, bajo soberanía británica, que opera como base aeronaval de la Royal Navy y centro de inteligencia de la Alianza Atlántica.
El crecimiento de estas infraestructuras ha sido paralelo a la escalada belicista del imperialismo. En los años noventa, durante las guerras de los Balcanes, Morón y Rota sirvieron como centros de comando y reaprovisionamiento para las operaciones de castigo contra Serbia. En los años 2000, con la invasión de Irak, el papel de las bases andaluzas se intensificó: Rota se convirtió en escala obligada para los vuelos de la CIA con destino a los centros de tortura en Europa del Este y la base de Guantánamo. La prensa internacional documentó decenas de escalas de aviones fletados por servicios de inteligencia estadounidenses en suelo andaluz, siempre con la complicidad activa de los sucesivos gobiernos españoles.
A partir de 2011, con la nueva guerra imperialista contra Libia, el despliegue se amplió. La base de Rota fue utilizada por aviones de la OTAN que bombardearon Trípoli y otras ciudades libias. Morón acogió a efectivos estadounidenses que coordinaron operaciones de ataque. La destrucción de Libia, que sumió al país en una guerra civil permanente y abrió las puertas a la penetración del caos planificado por el imperialismo en el Norte de África, se planificó en parte desde las bases situadas en Andalucía.
El salto cualitativo definitivo llegó en 2014, cuando el Pentágono decidió desplegar en Rota cuatro destructores del sistema Aegis como parte del denominado Escudo Antimisiles. Bajo el pretexto de defender Europa de supuestas amenazas balísticas, lo que se instaló en la bahía gaditana fue un sistema ofensivo de primer orden, integrado en la estrategia de superioridad militar global de Estados Unidos. Los seis destructores, con capacidad para interceptar misiles pero también para lanzar ataques de precisión a miles de kilómetros, convirtieron a Rota en la principal base de la US Navy en el extranjero, como reconocería años después el propio jefe de operaciones navales estadounidense durante su visita en 2026.
En paralelo, la base aérea de Morón ha experimentado un proceso de ampliación constante. En 2026 se anunció una inversión de 400 millones de dólares para modernizar sus instalaciones, mientras se construía un nuevo hangar para aviones pesados en Rota, ignorando las amenazas del entonces presidente Trump sobre supuestos repliegues. La realidad es tozuda: ningún gobierno estadounidense ha contemplado jamás la posibilidad de renunciar a estas posiciones estratégicas. Pero también hay que decir que ningún gobierno español se ha planteado nunca seriamente cuestionar esta presencia.
El caso de Viator, en Almería, merece mención aparte. Allí se va a instalar la multinacional española de armamento Escribano M&E con estrecha colaboración con el Ente sionista, lo que vincula directamente a la industria militar del Estado español —con su creciente capacidad exportadora— con el complejo militar-sionista que sostiene la ocupación de Palestina y las agresiones contra los pueblos del Oriente Medio. La base de Viator, además, ha sido el centro desde el que la Legión ha formado a militares ucranianos, utilizando incluso la ciudad de Ronda como campo de adiestramiento para las tropas de un régimen títere del imperialismo occidental en su guerra proxy contra Rusia.
Andalucía ha sido, pues, progresivamente integrada en una red de bases, puertos y centros logísticos que la convierten en una de las zonas más militarizadas del continente europeo. Esta militarización no ha respondido nunca a la existencia de una amenaza real contra el pueblo andaluz, sino a los intereses geoestratégicos del imperialismo estadounidense y sus socios subalternos. Ha sido posible, en buena medida, por el desempleo estructural, la precariedad y la fuerte emigración a los que se han visto abocadas las clases populares andaluzas. La historia de estas bases es la historia de una colonización medieval, una reciente cesión de soberanía impuesta por la dictadura franquista perpetuada por el régimen monárquico-parlamentario, insertando forzosamente nuestra tierra en la cadena de agresión imperialista global.
2. Relación entre las bases españolas, británicas y estadounidenses de la OTAN en Andalucía
El segundo elemento que resulta imprescindible analizar para comprender el papel de Andalucía en el entramado imperialista de la OTAN es la relación estructural que existe entre las distintas bases —aparentemente de titularidad y bandera diferentes— que se asientan sobre nuestro suelo. Bajo la apariencia de una diversidad de mandos y funciones (estadounidenses, británicas, españolas), lo que en realidad opera es un sistema integrado de dominio militar que actúa bajo el paraguas único de la OTAN como brazo armado del imperialismo colectivo.
Conviene desmontar, en primer lugar, el mito interesado de la soberanía nacional. La propaganda oficial de los sucesivos gobiernos de Madrid ha insistido en la idea de que las bases de utilización conjunta hispano-norteamericana (Rota y Morón) responden a acuerdos bilaterales entre Estados soberanos y que, en última instancia, la autoridad última corresponde al Estado español (un Estado que usurpa la soberanía del Pueblo Trabajador Andaluz). Ni obviando su carácter de Estado subimperialista las bases cumplen esa premisa. Los convenios bilaterales son, en la práctica, subproductos del paraguas de la OTAN: establecen los términos de la ocupación, pero la función estratégica de las bases viene determinada por el mando integrado de la Alianza Atlántica, es decir, por el Pentágono.
El caso de la base naval de Rota es paradigmático. Allí conviven fuerzas estadounidenses y españolas, pero la cadena de mando real para las operaciones relevantes es la de la US Navy, coordinada con el mando de la OTAN en Nápoles. Los destructores del sistema Aegis desplegados en Rota están bajo control operativo estadounidense, y su misión —la defensa antimisiles— está integrada en la arquitectura de mando de la OTAN. Cuando estos buques han participado en operaciones de agresión, como los bombardeos contra Irán en 2026, lo han hecho bajo bandera de Estados Unidos pero con el respaldo logístico y político de toda la estructura atlántica.
Morón presenta características similares. En sus instalaciones operan fuerzas especiales estadounidenses, aviones de transporte estratégico y unidades del Mando de Operaciones Especiales. La base fue utilizada intensivamente durante la agresión a Irán de 2026, con más de 70 vuelos en el primer mes de operaciones. Formalmente, el Estado español puede vetar ciertas operaciones —como hizo teatralmente tras el veto a determinados tránsitos—, pero en la práctica la operatividad de la base no se vio afectada. Los submarinos y aviones estadounidenses continuaron operando en Rota sin interrupción, porque la pertenencia de estas instalaciones a la red de mando de la OTAN las sitúa más allá del control real de las autoridades estatales.
La integración de las bases bajo mando único de la OTAN se hace aún más patente en el caso de Gibraltar. El enclave colonial británico, entregado por los Borbones a Reino Unido en 1713, es una pieza fundamental en el dispositivo de la Alianza. La Royal Navy inunda hoy el Estrecho de drones para vigilar portaaviones y submarinos, y durante la guerra contra Irán de 2026 la colonia participó activamente en las operaciones. Gibraltar es, de facto, una base de la OTAN en suelo andaluz bajo administración británica, cuya función se coordina con las bases estadounidenses de Rota y Morón y con las instalaciones militares españolas más importante como la de Viator.
Precisamente en el mismo Estrecho el puerto de Algeciras, de carácter civil hasta ahora, ejemplifica el proceso de convergencia hacia un único sistema integrado. Tradicionalmente un puerto civil, en los últimos años se está proponiendo su conversión en un eje militar del Estado español en Andalucía, con inversiones en infraestructura que permitan el atraque de grandes buques de guerra y su utilización como base logística para operaciones de la OTAN en el Mediterráneo y el Atlántico. La complementariedad con Gibraltar es evidente: ambas orillas de la bahía de Algeciras quedarían así integradas en un único dispositivo de control del Estrecho.
La base de Viator añade un elemento más a esta red integrada. Como cuartel general de la Legión española, Viator ha servido para proyectar fuerzas del Estado español en operaciones de la OTAN (como el despliegue de 1.600 soldados y 300 vehículos en Eslovaquia en 2026) y para adiestrar a tropas ucranianas. La Legión, cuerpo fundado por el militar franquista Millán Astray, opera bajo mando estatal en tiempos de paz pero se integra inmediatamente en la cadena de mando de la OTAN en cuanto se activan los protocolos de la Alianza. La presencia en Viator de la empresa armamentística Escribano M&E reforzará el carácter de nodo militar-industrial de la base.
En Andalucía no hay bases dispersas de países diversos: alberga un complejo militar integrado de la OTAN que se despliega sobre nuestro territorio de forma capilar, con diferentes ropajes jurídicos pero con una unidad de propósito y de mando. Las bases estadounidenses, británicas o españolas forman un único sistema de la OTAN que utiliza las diferentes banderas como cobertura política y jurídica para una presencia militar del imperialismo. La función última de todas estas instalaciones es la misma: asegurar el control del Estrecho de Gibraltar y sus accesos atlánticos y mediterráneos, proyectar la fuerza militar imperialista hacia el norte de África y Asia Occidental, y garantizar la superioridad logística del imperialismo en esta región geoestratégica de primer orden.
Esta realidad es la que el movimiento antiimperialista andaluz hemos denunciado durante décadas, frente a la narrativa oficial que presenta las bases como concesiones bilaterales o como contribuciones a una defensa común inexistente. No hay defensa común: hay una estrategia de agresiones imperialistas, y las bases en Andalucía son un eslabón fundamental de esa agresión.
3. ¿Por qué el gobierno de Madrid no desmantelará las bases?
Las razones que explican la permanencia y ampliación de las bases de la OTAN en Andalucía exigen un análisis que trascienda la mera constatación de los hechos para adentrarse en la estructura profunda del régimen político y económico del Estado español y en su posición subalterna dentro del sistema imperialista. La respuesta ha de buscarse en tres dimensiones íntimamente relacionadas: la dependencia estratégica, los intereses de clase de las burguesías estatales y el papel de su ejército como garante interno del orden establecido.
En primer lugar, el mantenimiento de las bases responde a la dependencia estructural que el régimen del 39-78 mantiene respecto al imperialismo estadounidense. El Estado español es una potencia de segundo orden que ha construido su inserción internacional sobre la base de su alineamiento con Washington. Esta alineación no es producto de una decisión coyuntural, sino que hunde sus raíces en la propia fundación del régimen borbónico parlamentario actual, diseñado bajo la supervisión del Departamento de Estado y la CIA. La “Transición” fue tutelada por el imperialismo estadounidense, que vio en la monarquía juancarlista y en el bipartidismo la garantía de continuidad de los pactos militares firmados con Franco.
Desde entonces, todos los gobiernos de Madrid, independientemente de su color político, han considerado las bases como un activo irrenunciable de la política exterior y como el principal vínculo material con la superpotencia hegemónica. El actual gobierno del PSOE y Sumar, lejos de cuestionar este legado, ha profundizado en él. En 2026, en plena escalada belicista contra Irán, Madrid y Washington renovaron el convenio de utilización las bases de Rota y Morón sin el menor debate público, al tiempo que se autorizaban nuevas inversiones millonarias y se ampliaban las capacidades operativas. La misma semana en que se producían movilizaciones exigiendo el desmantelamiento de la base de Rota, el Pentágono renovaba contratos de mantenimiento de sus destructores. Más allá de las declaraciones coyunturales de los cargos políticos, la sintonía entre Madrid y Washington es total.
La dependencia no es solo estratégica, sino también económica. La industria militar del Estado español ha experimentado un crecimiento exponencial en los últimos años, integrada en las cadenas de valor del complejo militar-industrial estadounidense y europeo. El 43% de las exportaciones militares españolas entre 2021 y 2025 se dirigieron a Arabia Saudí, Qatar y Emiratos Árabes Unidos, tres monarquías del Golfo que son pilares del orden imperialista en Oriente Medio y estrechos aliados de Washington. Las empresas españolas de armamento se benefician de los contratos generados por la presencia militar estadounidense y de la participación en programas conjuntos de la OTAN. Desmantelar las bases supondría cortar estos vínculos y asumir costes económicos que la burguesía española no puede aceptar si no se lo impone un poder popular.
En segundo lugar, hay que analizar los intereses de clase concretos que se articulan en torno a la militarización de Andalucía. La burguesía española, en su fracción industrial-militar, ha encontrado en la OTAN un espacio de acumulación de capital. Las inversiones multimillonarias del Pentágono en Rota y Morón generan contratos para empresas constructoras, tecnológicas y de servicios. Las empresas de seguridad privada, las consultoras de defensa y los lobbies militares conforman un entramado de intereses que presiona activamente para que las bases no solo se mantengan, sino que se amplíen. A ello se suma el interés de la monarquía borbónica; la Corona ha hecho de las relaciones con las monarquías árabes y con Washington uno de los ejes de su diplomacia, de sus negocios y salvaguarda de su propia existencia. Las bases de la OTAN en Andalucía son una pieza más en ese tablero de relaciones clientelares y de tráfico de influencias que caracteriza a la monarquía borbónica y al Estado español.
En tercer lugar, y en un plano más profundo, el gobierno de Madrid no desmantelará las bases porque el ejército del Estado español es, estructuralmente, una fuerza de ocupación interior y de proyección exterior al servicio del imperialismo. Bajo la apariencia de una “defensa nacional”, el Ejército cumple funciones de control social y de garante de la unidad de un Estado plurinacional que solo se sostiene mediante la coerción y la represión. La pertenencia a la OTAN proporciona a los mandos militares españoles prestigio internacional, presupuestos millonarios y una razón de ser que trasciende la mera función represiva interna.
Las bases andaluzas son, además, el destino de gran parte de los oficiales y suboficiales del Ejército español, que hacen carrera en los estados mayores de la OTAN y que participan en operaciones conjuntas. La socialización de las élites militares españolas en la cultura imperialista estadounidense genera un vínculo corporativo que hace impensable, desde la lógica castrense, cualquier planteamiento de desmantelamiento. Las fuerzas armadas españolas nunca han sido un “ejército nacional” en el sentido clásico: son la sucursal local de un ejército imperial, han sido educadas y formadas en la represión interna de la clase obrera y su lealtad última no es a los pueblos trabajadores sino a la cadena de mando de la OTAN.
Es necesario añadir un cuarto factor, de naturaleza geopolítica: el control del Estrecho de Gibraltar. Para el imperialismo, Gibraltar y su entorno constituyen uno de los principales choke points del comercio mundial y del movimiento de flotas militares. El gobierno de Madrid es plenamente consciente de que su valor como aliado subalterno reside precisamente en el control de este paso estratégico, junto con las bases que lo aseguran. Renunciar a las bases sería renunciar a la única carta de valor geoestratégico que posee el Estado español en el tablero imperialista, y eso es algo que ninguna fracción de la clase dominante española está dispuesta a contemplar.
En definitiva, el gobierno de Madrid no desmantelará las bases porque las bases son un pilar material del propio régimen. Son el vínculo de dependencia con la metrópoli imperialista, el espacio de acumulación para la burguesía militar-industrial, el instrumento de socialización de las élites castrenses y la garantía del papel geoestratégico del Estado español. La permanencia de las bases no es un accidente ni un error: es una necesidad estructural del régimen del 39-78, y solo la ruptura con este podría abrir la posibilidad de su desmantelamiento.
4. Necesitamos la unidad de los pueblos contra la OTAN.
Andalucía juega un papel de primer orden en el entramado imperialista estadounidense en Eurasia y el Mediterráneo. Desmantelar las bases militares solo es posible construyendo organización obrera y popular contra el Estado español y contra el imperialismo. Desde Nación Andaluza pensamos que es necesario más que nunca unir todas las fuerzas y colectivo en un gran bloque antiimperialista andaluz.
Modestamente, pero con hechos concretos, hemos conseguido articular un trabajo en este sentido lo más amplio posible, con la creación de plataformas antiOTAN y contra las bases en distintas localidades andaluzas y sobre todo la constitución de la Plataforma andaluza BASES FUERA OTAN NO. Se han conseguido logros como la consolidación de una marcha anual contra la base militar española de Viator, así como la recuperación de la marcha contra la base naval de Rota.
A la vez que vamos trabajando en ampliar y profundizar este bloque antiimperialista andaluz vemos totalmente imprescindible y necesario lograr la mayor coordinación internacional para luchar contra la OTAN y las bases militares, en definitiva, en contra del imperialismo. Coordinación que también debe contemplar a todos los pueblos de la región del Mediterráneo o de ámbitos más extensos. Por eso nos parece muy importantes encuentros cómo este de Barcelona y apostamos por que no se queden sólo en un encuentro sino que sirva para ir logrando una coordinación mundial mayor y más efectiva de las fuerzas antiimperialistas.
¡No a la OTAN! ¡Cerremos todas las bases de Estados Unidos y la OTAN!
Área de relaciones internacionales de Nación Andaluza.
El domingo 22 de junio de 1941 el III REICH de Adolf Hitler iniciaba la invasión de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas. Sin previa declaración de guerra. En medio de un pacto de no agresión firmado casi dos años antes, el 23 de agosto de 1939.
No es el objetivo de este comunicado analizar los innumerables aspectos de esta guerra total de exterminio, la más mortífera, genocida e implacable de toda la Historia de la Humanidad.
Como revolucionarios y antiimperialistas, nuestro deber es lanzar la señal de alarma sobre los profundos paralelismos y sorprendentes similitudes que tienen estas dos coyunturas: la de de 1941 y la actual, de 2026.
La clave de todo lo que sucede en la superficie de las diferentes formaciones sociales es la crisis general del Capitalismo. Crisis que se manifiesta a su vez en la agresividad creciente del Imperialismo, y más allá, en el hundimiento cultural y moral de la Modernidad Occidental.
Esta es una crisis que marca la agonía del Capitalismo, como muy certeramente analizó Lenin en su libro: «El Imperialismo, fase suprema del Capitalismo.»
Hace 110 años que el Capitalismo Agónico lucha por su supervivencia como modo de producción hegemónico en este planeta. Más de un siglo en que la burguesía imperialista, y su fracción dominante, la oligarquía financiera mundial, luchan a vida o muerte por el dominio mundial, mientras asistimos a la putrefacción gangrenosa de su sistema de explotación.
Esta crisis general del Capitalismo ya ha generado tres guerras mundiales: la Primera, de 1914-1918, la Segunda, de 1939-1945, y la así llamada «Guerra Fría«, de 1945 a 1991.
Ahora nos encontramos a las puertas de otra Guerra Mundial. En este caso, los Estados Unidos de Norteamérica y su cerebro estratégico, el Poder Sionista Global han pasado a la ofensiva en (casi) todos los frentes para mantener su hegemonía a toda costa.
Han cometido un genocidio en Palestina, que sufre desde hace más de un siglo la colonización sionista. Y al mismo tiempo, agreden y atacan a todo el Frente de la Resistencia Antisionista, desde Líbano a Irán, desde Yemen a Irak.
Y no olvidamos que durante los años de Unipolaridad del Imperialismo yanki-sionista, muchos otros países de Asia Occidental y África nororiental fueron invadidos y expoliados: Somalia, Sudán, Libia, Afganistán…
Al mismo tiempo, la OTAN, brazo armado del Imperialismo, ha llevado desde 1999 una política de agresión contra la Federación Rusa. Ya en 1990 la antigua República Democrática de Alemania, RDA, se incorporó a la OTAN, rompiendo todos los acuerdos del fin de la Guerra Fría. En 1999 se sumaron Polonia, Hungría y Chequia. En 2004 se incorporaron Bulgaria, Estonia, Letonia, Lituania, Rumanía, Eslovaquia y Eslovenia. En 2017 Montenegro entra en la Alianza Atlántico, y en 2020, Macedonia.
En 2022, tras el incumplimiento y sabotaje sistemático de los acuerdos de paz de Minsk, la Federación Rusa sale en defensa de las Repúblicas de Donestk y Lugansk y entra en guerra con Ucrania, que se preparaba para entrar en la OTAN, como también lo hacía Georgia, con quien la Federación Rusa tuvo una breve guerra en 2008.
No olvidemos la guerra de la OTAN contra Yugoslavia y más tarde contra Serbia, en los años 90 del siglo XX.
La situación actual de escalada en los dos teatros actuales de la guerra imperialista, Europa Oriental y Asia Occidental nos recuerda a las vísperas de la Operación Barbarroja.
La Unión (Imperialista) Europea está decidida a reeditar la Cruzada Europea contra el Bolchevismo en su versión 2.0, como una lucha de la «democracia» y los «derechos humanos» contra el régimen dictatorial y autoritario de la Rusia de Vladimir Putin. Los países que se preparan para esta nueva guerra son casi exactamente los mismos que en 1941, con el significativo añadido de Gran Bretaña, Portugal, Suecia, Grecia y Suiza.
Lo mismo pasa con la Cruzada Sionista en Asia Occidental, que cuenta con el apoyo de las oligarquías musulmanas sunitas de todo el mundo, desde Marruecos a Indonesia.
La guerra imperialista en todos los frentes (no olvidemos que hay una guerra larvada contra China y Corea del Norte) va a traer paro, miseria, desahucios, precariedad, mayores tasas de explotación, represión, recortes en sanidad, educación y servicios sociales, escasez y racionamiento, y al final, muerte y destrucción.
Hacemos un llamamiento a las clases obreras de nuestras Naciones, y al conjunto de todos los Pueblos Trabajadores de nuestros Países para resistir ante la embestida de la Oligarquía Financiera Mundial, y no caer en los cantos de sirena de su fiel esbirro y msmporrero desde 1914, la Socialdemocracia.
Y no se trata meramente de resistir frente a la ofensiva del Capital. Hay que pasar a la ofensiva. Hay que organizarse y luchar. Hay que demostrar día a día y lucha a lucha que no hay solución posible en el marco del Capitalismo ni a la crisis económica, ni a la ecológica, ni a la social y cultural. El Capitalismo es un monstruo genocida que morirá matando.
Es el momento de proclamar que sin revolución, nuestro futuro como Humanidad es la extinción. Y que esta revolución será una REVOLUCIÓN SOCIALISTA.
EL Ejército Rojo de Obreros y Campesinos derrotó a las hordas nazifascistas en Moscú en 1941, en Stalingrado en 1942, en Kursk en 1943, en la Operación Bagration en 1944, y entró triunfante en Berlín en 1945.
Debemos de aprender de las victorias de la Revolución Rusa, de la URSS, de la Revolución China, Coreana, Cubana, Vietnamita, Nicaragüense y tantas otras.
Ayer se dio la noticia de que cinco antifascistas granadinos han sido
acusados por la Policía española de desórdenes y atentado a la
autoridad por participar en una protesta contra un mitín del partido
de ultraderecha Vox el pasado 16 de abril. Desde Nación Andaluza
manifestamos nuestra solidaridad con los cinco antifascistas acusados
y denunciamos:
1º
Lo ocurrido el 16 de abril en Granada fue un nuevo ejemplo de como la
Policía y los ultras se coordinan para atacar a quienes rechazamos
el neofascismo. Una agresión utilizando bastones y porras
extensibles ante una protesta legítima y pacífica que ha quedado
absolutamente impune, siendo un solo simpatizante de Vox detenido
frente a cinco personas que no iban armadas más que con un necesaria
vocación democrática como es el antifascismo. Lo cual evidencia
que, frente a la fascistización del Estado español, el Pueblo
Trabajador Andaluz solo cuenta consigo mismo para detenerla.
2º
Confirmamos lo que
denuncia la
Plataforma
16
de abril que
agrupa a los acusados sobre
que
“fueron
numerosos asistentes al acto de VOX quienes, arengados por
el propio Abascal, decidieron saltarse el cordón policial y
utilizaron la violencia de manera totalmente injustificada» puesto
que militantes
de Nación Andaluza también
participaron en la protesta.
3º
Estas denuncia del Cuerpo Nacional de Policía solo pretenden
amedrentar a quienes se manifiestan para despejar el camino a la
ultraderecha, detrás de la cual están a la espera el neofascismo y
neonazismo más descarados. Compartimos plenamente la reflexión de
la plataforma de denunciado que señala la hipocresía de «el que se
autodenomina como el Gobierno más progresista de la historia, y el
que pide el voto para frenar al partido de Abascal, esté dando vía
libre a la ultraderecha mientras reprime a quienes nos organizamos
para luchar contra los discursos de odio».
4º
En estos momentos no podemos olvidar que las facciones progresistas
del capitalismo y el imperialismo promueven un antifascismo “para
todos”. El antifascismo solo será efectivo si introduce en
las masas no solo el rechazo del fascismo y la ultraderecha, sino
también el rechazo a la explotación burguesa que lo genera por
necesidad, al imperialismo y al patriarcado que lo sustentan y al
chovinismo español como su expresión ideológica de masas. Solo
pararemos al neofascismo con un Bloque Popular Andaluz Antifascista
que aglutine a todas las fuerzas que no solo rechazamos a la
ultraderecha, sino que combatimos las causas que la generan y a
quienes la amparan.
Desde
Nación Andaluza llamamos a la solidaridad con los compañeros
denunciados, a secundar las convocatorias de la Plataforma 16 de
abril de afectados y perseverar en la organización antifascista
en Granada.
¡Solidaridad
con los cinco antifascistas granadinos denunciados por la Policía!
La semana pasada se presentó en el Congreso una reforma de la Ley de la Seguridad Social, con objeto de que aquellas personas que hubieran cotizado 40 años o más y que se jubilaron anticipadamente, con 61 ó 63 años, se les suprimiera, con efecto retroactivo, la penalización que se les aplicó en su día y para que, a partir de ahora, las personas en situación de paro, con esos años de cotización, pudieran jubilarse anticipadamente a los 61 años [jubilación anticipada involuntaria] y las personas ocupadas pudieran hacerlo con 63 años sin penalización [Jubilación Anticipada Voluntaria].
Votaron en contra PP y PSOE, Vox se abstuvo y el resto de partidos votó a favor. Solamente con que el PSOE se hubiera abstenido la reforma habría salido adelante, satisfaciendo así una de las reivindicaciones históricas del movimiento pensionista andaluz.
Ante esta no aprobación, desde Nación Andaluza denunciamos:
1. La hipocresía de los partidos parlamentarios, en especial de Podemos que, al igual que todos los partidos que se autocolocan a la izquierda del PSOE, desde que aparecieron en escena es la primera vez que plantean una medida para mejoras las condiciones de vida de las personas jubiladas. En efecto, desde la legalización de los partidos políticos PP y PSOE gobernando y los herederos del PCE: IU, Podemos, Sumar, junto con los «nacionalistas» vascos y catalanes de PNV, CIU y herederos, Junts y los autodenominados «independentistas» de ERC, Bildu y BNG, con su silencio, han hecho posible un endurecimiento paulatino en las condiciones de acceso y por lo tanto un recorte en las pensiones.
2. Este recorte se traduce en pasar de 5 años a 15 el mínimo de años cotizados para tener derecho a una pensión; de calcularse la pensión sobre los dos últimos años de vida laboral a los últimos 27; y de jubilarse a los 65 años a jubilarse a los 67, a partir del año 2027, salvo que se hayan cotizado 38 años y medio.
3. Esta es la verdadera cara del PSOE que se ha negado a mejorar la jubilación de 900.000 personas jubiladas, más de 120.000 de ellas andaluzas, en el estado español en el presente, y de miles de futuras jubiladas, alegando que el costo serian 3.000 millones de euros, es decir, un par de fragatas de combate.
4. La abstención de Vox es de carácter electoralista, pues sabe que las personas que alcanzan 40 años de cotización a día de hoy en su inmensa mayoría no son emigrantes y el resto de partidos han votado a favor por captar electorado pensionista, sabiendo que la ley no saldría.
5. Nación Andaluza hacemos nuestra esta reivindicación, tumbada en el Congreso, del Movimiento Pensionista andaluz así como el resto de sus demandas.
6. Las pensiones son sostenibles, lo que es insostenible es que, por primera vez en la historia, la fortuna personal de Elon Musk supera el billón [un millón de millones] de dólares, tanto como toda la riqueza de un 46% de la humanidad. Lo que es insostenible, por tanto, es el capitalismo.
5 Llamamos a todo el Pueblo Trabajador Andaluz y no solo a las pensionistas a no escuchar al capitalismo, que mientras nos dice que las pensiones no son sostenibles nos dice que hay que subir los presupuestos militares.
Desde Nación Andaluza llamamos pues al pueblo trabajador andaluz a luchar por:
Jubilación a los 60 años
Fin de las horas extras sin remunerar para crear puestos de trabajo con ello y más cotizaciones.
Jornada laboral de 30 horas que generaría más trabajo y más cotizaciones también.
Cotización por el salario íntegro. No puede ser que altos directivos coticen por la cotización máxima, inferior a 5.000 euros, cuando su sueldo es mucho mayor.
Jubilación anticipada al 100% para todas las compañeras con 40 años cotizados.
Contra el aumento del gasto militar.
Por la paz y una vida digna para el pueblo trabajador andaluz.
Por la República Andaluza de Trabajadoras.
¡El Régimen del 39/78 es enemigo de las personas jubiladas!
Andalucía, a 16 de junio de 2026.
Secretariado Permanente de la C.N. de Nación Andaluza.
Aunque no va a pisar tierra andaluza, ante esta visita del Papa León XIV al Estado español desde Nación Andaluza creemos necesario hacer unas cuantas reflexiones:
1º Por nuestro compromiso con la separación entre la Iglesia y el Estado nos oponemos a que un líder religioso visite un estado teóricamente aconfesional. Nos oponemos a esta visita en la medida de que estamos, muy a nuestro pesar, bajo el yugo del Estado español y nos opondremos a cualquier visita que se programara a Andalucía. Pero además hay que señalar que el costo de la visita, que es de unos 25 millones de euros, se financia de la siguiente manera:
– Un 45% con donaciones de empresas del IBEX 35, donaciones que les desgravan y que por tanto acaba siendo dinero público.
– Un 20% de dinero público.
– Un 5% de donaciones privadas, que desgravan como donación también.
– Un 30% la Conferencia Episcopal Española.
2º La visita tiene todo el boato que se da a un Jefe de Estado. Un Estado, el Vaticano, creado por los pactos de Letrán, suscritos por la Italia fascista de Mussolini y que el Estado español reconoce. En Nación Andaluza nos sentimos herederas de la Constitución andaluza de 1883 que establecía en su artículo 9 “La libertad de conciencia y el libre ejercicio de todos los cultos”. Nuestra Constitución, además, rechazaba la existencia de organizaciones religiosas con poder económico (inmobiliario, financiero, empresarial o subvenciones) en sus artículos 10 y 12, como ingredientes incompatibles con una Andalucía laica, libre y socialista.
3º No negamos el derecho a que los católicos sean visitados por su líder, pero en visita privada y pagando la Iglesia. Nos oponemos al dinero público que se entrega a la Iglesia mediante: la casilla del IRPF, subvenciones al mantenimiento de monumentos (algunos de los cuales han sido regalados a la Iglesia con las inmatriculaciones), subvenciones a las escuelas concertadas católicas o la, exención del pago del IBI, de la plusvalía municipal e Impuesto de Sociedades. Se calcula que estas ayudas, subvenciones y exenciones superan los 13.000 millones de euros/ año.
4º Consideramos necesario recordar algunos de los hitos sangrantes de nuestra historia en relación con la Iglesia Católica como son:
– la persecución de la Inquisición a librepensadores andaluces (judíos y musulmanes) y el robo de sus tierras, que desencadenó la rebelión andaluza de 1568, sofocada a sangre y fuego.
– la defensa de la propiedad privada, de la desigualdad y la aprobación de la explotación, el trabajo infantil, etc.
– la declaración por parte de la Conferencia Episcopal Española del golpe de Estado fascista del 36 como Cruzada, que inauguró el apoyo absoluto al fascismo de la Iglesia, salvo honrosas excepciones en la jerarquía y los no pocos cristianos laicos y curas obreros que lucharon y aun hoy luchan contra el capitalismo.
-la connivencia con el capitalismo y el fascismo en los tiempos actuales, su silencio ante el hecho evidente de que los ricos en el régimen del 39/78 son cada vez más ricos y los pobres son cada vez más pobres.
– Y por último, la complicidad y encubrimiento de la jerarquía católica de todos los curas pederastas que durante años han abusado impunemente de miles de niñas y niños, en Andalucía, el Estado español y muchos países del mundo, no empezándose el proceso de reparación de esos delitos, mayoritariamente prescritos, hasta la firma en enero del 2025 de los acuerdos Conferencia Episcopal/Defensor Del Pueblo.
Desde Nación Andaluza abogamos y defendemos una República Andaluza de Trabajadoras laica, con libertad de culto de las diferentes confesiones religiosas y donde las instituciones religiosas no puedan recibir financiación pública (tanto de instituciones andaluzas como de personas u organismos exteriores), la clausura de centros de enseñanza y sanitarios de las órdenes religiosas, la devolución de la Mezquita de Córdoba y de todo el patrimonio robado por la inmatriculaciones eclesiásticas. Una República donde cualquier líder religioso podrá reunirse con sus correligionarios, sufragándolo con sus propios medios.
¡Por una Andalucía libre y laica!
Andalucía, a 4 de junio de 2026
Secretariado Permanente de la C.N. de Nación Andaluza.
Después de medio año de gobierno del Presidente Rodrigo Paz, al pueblo boliviano no le ha quedado más remedio, que iniciar desde hace poco más de un mes un levantamiento general, ante el intento del Presidente de terminar con todos los logros sociales logrados por el pueblo en los últimos decenios y el incumplimiento de todas las promesas electorales que hizo durante la campaña y su intención de erradicar el Estado plurinacional. Rodrigo Paz y la oligarquía boliviana que lo sustenta, amparado en el poder judicial, las fuerzas armadas y los medios de comunicación, está gobernando a base de decretos y leyes que eliminan las conquistas populares, la propiedad de la tierra campesina y la soberanía nacional.
Las protestas que comenzaron con demandas salariales han ido extendiéndose y hoy prácticamente la movilización popular bloquea todo el país. Sin una organización política clara de vanguardia pero con unos movimientos de base potentes, sobre todo indígenas quechuas y aymaras, mineros y campesinos, con dilatada experiencia histórica y bien determinados a luchar, la rebelión ha ido avanzando hacia una demanda, ya parece que unificada por todo el movimiento, de exigencia de la renuncia de Rodrigo Paz.
Ante el levantamiento, el poder ha reaccionado con la represión y la violencia. Han sido detenidos líderes populares, otros han pasado a la clandestinidad y hay orden de captura contra Evo Morales. Pero la voluntad del pueblo es férrea y parece dispuesto a luchar hasta las últimas consecuencias. Por ello el imperio estadounidense está ya desplegando sus fuerzas y preparándose por si es necesario para realizar un baño de sangre con el pueblo boliviano. Cuando parecía tener controlado casi todo el continente, tras la intervención en Venezuela, cuando la nueva Estrategia de Seguridad Nacional parecía ir desarrollándose en el continente, tal y como lo habían programado, esta rebelión popular es un peligro para sus intereses, no solo de control de todos los recursos naturales, sino porque la lucha del campesinado y del pueblo boliviano es un ejemplo, que puede ser seguido por otros pueblos de la zona como el peruano o el ecuatoriano. Debilitado por su derrota en Irán, el imperialismo yanqui va a impulsar intervenciones cada vez más violentas contra los pueblos de América. Una victoria popular en Bolivia sería un golpe durísimo para las clases dominantes del país y de las naciones cercanas y sobre todo para el imperialismo yanqui. Además de la energía y esperanza que levantaría en los movimientos revolucionarios de Abya Yala.
Desde Nación Andaluza nuestra máxima solidaridad con la valiente lucha del pueblo boliviano donde por suerte han perdurado las culturas indígenas y se mantienen valores comunitarios que por el contrario están desapareciendo en muchas partes del mundo, incluida nuestra Andalucía. La rebelión popular en Bolivia demuestra que la victoria de los capitalistas son siempre momentáneas y que las organizaciones obreras y populares son la base indestructible sobre la que construir revolución socialista.
Desde Nación Andaluza repudiamos la violencia de las fuerzas policiales contra el pueblo trabajador boliviano y respaldamos los métodos y formas de lucha de los que se ha dotado el pueblo, en esta rebelión absolutamente justificada.
¡Bolivia no se vende, Bolivia se respeta!
Andalucía, 30 de mayo de 2026
SECRETARIADO PERMANENTE DE LA C.N. DE NACIÓN ANDALUZA.
Desde la Comisión Nacional ampliada de Nación Andaluza y una vez celebrados los comicios del 17M y cuando estamos a la espera del escrutinio definitivo por circunscripciones queremos realizar la siguiente valoración:
1º Agradecemos a las más de 3.000 andaluzas y andaluces que han expresado su pleno apoyo a nuestra organización insertando nuestra papeleta en la urna. Sabemos que nuestro carácter de partido que reivindica la independencia nacional de Andalucía y el socialismo, la salida de la Unión Europea y la OTAN hace más difícil nuestras campañas electorales. Felicitamos a nuestra militancia por el trabajo que han realizado durante las dos semanas intentado llevar la semilla de la Revolución Andaluza a todos los rincones de Andalucía.
2º No podemos calificar de otra forma que como una malísima noticia que, de nuevo, los dos pilares del Régimen del 78-39, PP y PSOE, sean las opciones más votadas en Andalucía. Y que, para colmo, la tercera sea la ultraderecha más descarada, mejorando sus resultados. Este 17M ha dado un respiro a la derecha colaboracionista, que se podrá apoyar en la ultraderecha para seguir gobernando. Además concede una oportunidad a Adelante Andalucía, que consideramos una formación esencialmente regionalista y socialdemócrata. Por desgracia no hay ningún elemento -ya nos gustaría que así fuese- que nos indique que su acción política va a cambiar con respecto a lo que hemos visto desde 2019.
3º Nuestros resultados nos indican que seguimos ganando más de 300 apoyos con respecto a 2022. Subimos en algunas circunscripciones mientras extendemos nuestra implantación orgánica, aunque hemos de reconocer que nos gustaría hacerlo a mayor velocidad. Es evidente que los más de 3000 votos obtenidos no son suficientes pero tampoco lo son 300.000 si no se ponen al servicio del Pueblo Trabajador Andaluz, tal y como ocurre con las fuerzas institucionales.
4º Esta Comisión Nacional asume en estos momentos, además de la extensión organizativa, la necesidad de organizar otras tareas como nuestra participación en las elecciones municipales de 2027, la conmemoración del asesinato de Blas Infante, la celebración de las X Jornadas por la Constitución Andaluza en octubre, la nueva marcha por el desmantelamiento de la base militar de Viator, la conmemoración de nuestro día nacional, el 4 diciembre, y la continuidad del apoyo a los pueblos que luchan contra el imperialismo: Palestina, Cuba, Sáhara Occidental, Irán o Yemen.
El pasado martes en Nairobi, Kenia, miembros de una delegación internacional de la Plataforma Antiimperialista Mundial fueron detenidos por fuerzas militares y policiales durante una marcha de protesta contra la imperialista «Cumbre África-Francia». La policía también confiscó las cámaras de los periodistas y borró fotografías tomadas en el lugar.
Entre los detenidos se encuentran Lee Sang-hun, expresidente del Partido de la Democracia Popular de Corea del Sur; Joti Brar, presidente del Partido Comunista de Gran Bretaña (marxista-leninista); Dimitrios Patelis, miembro fundador del Grupo de Teoría Revolucionaria de Grecia; y Song Danbee, director del Departamento Internacional del Partido de la Democracia Popular de Corea del Sur. Todos son miembros de la delegación de la Plataforma Mundial Antiimperialista.
Hoy mismo un grupo de activistas kenianos marcharon hacia la Comisaría Central de Nairobi para exigir la libertad de la delegación internacional y la policía realizo disparos al aire para dispersar a activistas que exigían la liberación inmediata de una delegación internacional.
Desde Nación Andaluza denunciamos estas detenciones arbitrarias y exigimos la inmediata puesta en libertad de todos los detenidos que ya llevan dos días de detención. Señalamos que la actitud del gobierno reaccionario de W. Ruto se corresponde con sus vínculos con las potencias imperialistas y su compromiso con el colonialismo en Kenia y la región de África Oriental.
¡Libertad para los antiimperialistas detenidos en Kenia! ¡Abajo el colonialismo!
Área de RR.II. de Nación Andaluza. Andalucía, 14 de mayo de 2026.